Nada es casualidad en la vida...
Este lugarcito es una especie de anecdotario, más de experiencias en carreras que otra cosa, pero siempre desde un enfoque personal, no tan técnico, de vivencias. Donde se juntan y funden esas vivencias deportivas y personales, reflejando gran parte de lo que soy como mujer y ser humano.
Una y otra vez, cuando me siento a escribir y medito un poco sobre lo que me sucede en el momento llego a la misma conclusión: a mi me mueve el amor.
Amor, palabra simple y a veces desgastada, para todo y para nada se usa.
Aquí estoy contenta de usarla pues siempre la he dicho sincera y ha encontrado eco en otras personas. Es hermoso ese sentimiento de complicidad para decir que entre almas nos identificamos y compartimos, pero lo más importante, DAMOS.
He aprendido a ver y sentir un poco más allá de lo que me pueda pasar a mi, viendo a través de los ojos de otros que pudieran necesitar algo de lo que yo sea capaz de dar. Así es como entiendo la vida y la vida misma me retribuye en amigos que me dan su amor sincero, con fuerza, voluntad, compromiso de entrega constante, lo que se convirtió en un círculo que va creciendo.
Hoy quiero decir GRACIAS a todos y cada uno de quienes recibo una sonrisa, un grito de ánimo, una llamada preguntando cómo estoy, un abrazo, un consejo, todo aquello que me ayuda a cumplir una meta personal más.
Y cual es mi alegría y también mi tristeza, que si tuviera que decir nombres cometería con seguridad un olvido involuntario, por eso mejor omito nombres, pues sólo recordaría los más cercanos.
Estoy comprometida con tanto amor, y no solo de palabra, sino como un compromiso de trabajo. Necesito y debo trabajar más en mi como persona para poder DAR lo mejor que pueda tener a favor de los que me rodean. Es imposible no mirar y no sentir el cariño de familia y amigos que me demuestran a cada segundo su confianza y apoyo incondicional en que puedo seguir adelante, mejorando.
En parte, el correr ayuda a comprometerse con la vida, pues se necesita compromiso y voluntad para salir a correr y cumplir una meta, sólo que la vida requiere ir más lejos, más alto, más fuerte, empujando con fé, alegría, esperanza de lograr un mundo mejor.
Adelante con este 2012 que trae mucho trabajo y alegrías por encontrar.
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