viernes, 19 de agosto de 2011

¿Porqué participar en Corriendo por la Vida? 1

¿Porqué participar en Corriendo por la Vida?
Parte 1

Hace un año que corrí un maratón descalza dentro de este programa de Con Ganas de Vivir y va de vuelta tratando de poner ese poquito extra y completar 100km, pero, para qué?

Mi mamá murió de cáncer el año pasado, y fue entonces que me di cuenta de que los hospitales públicos han sido rebasados en su capacidad de atención a la población enferma. La atención para ella fue muy deficiente en todos los sentidos, principalmente en el trato y eso para un enfermo terminal y su familia es muy importante.

Durante el tiempo que ella estuvo en el hospital toda la familia se enfocó a tratar de encontrar una cura, por más inverosímil que pareciera, inmediatamente las deudas comenzaron a aparecer, que si comprando un suplemento que tardaba mucho en llegar, que si pastillas de no se qué; que si comiendo todo el día un tipo de fruta, la desesperación era tal que incluso consultamos a una persona que hacía magia con sus manos, nada se logró ya que en pocos días murió.

Dentro de todo esta infructuosa búsqueda, personalmente acudí a la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer, no tenía conocimiento de nada más y sus alcancías para donativos y comerciales se ven por todos lados. Pues cuál fue mi sorpresa de que ahí no encontraría ayuda alguna, nadie capacitado contestó el teléfono y me remitieron a instituciones como el Instituto Nacional de Cancerología (también saturada en atención) para una segunda opinión, en todo caso lo que me ofrecieron fue la invitación a pláticas para pacientes en estado terminal, cosa que aún no asimilaba como tal.

Llegué a pensar que en México, no existía algo a lo que se pueda acudir de manera rápida para despejar dudas y miedos sobre el cáncer.

Después de que muere mi mamá, retomo uno de mis grandes gustos: correr. Ya tenía la intención de correr un maratón descalza, pero surgió la idea de darle un sentido adicional a que solo fuera señalada como rara o exhibicionista, pregunté a quien aún no conozco pero quiero como amigo de siempre, José Santamaría si funcionaría algo así para AMELEG (Asociación Mexicana de Leucemia y Gist), me respondió que no tenía algo en específico por el momento  pero me canalizó a donde podría ser de mayor ayuda en el momento y gracias a él llegué a Con Ganas de Vivir.

Alfonso Aguilar, Presidente de Con Ganas de Vivir y su inseparable compañero en cuatro patas, Tequila, me recibieron en sus oficinas y aceptaron que participara con ellos como voluntaria en un programa que tenían inactivo llamado "Corriendo por la Vida", había premura de tiempo a menos de un mes del Maratón de la Ciudad de México, sin embargo, mis amigos del equipo Twitterrunners me apoyaron para que el equipo de Corriendo por la Vida creciera en busca de donativos mediante la venta de kilómetros entre amigos y familiares. 

En 2010 no se logró llegar a la mitad del objetivo y muchos de los que apoyaron la causa ahora no están en ella. ¿Porqué?
Creo que porque no existe MOTIVACIÓN.
A veces podemos pensar que con donar 50 pesos a una causa, o inscribirnos a una "carrera con causa" estamos poniendo nuestro granito de arena y dejamos descansar nuestra conciencia. Es bueno participar de esta forma, sin embargo no logramos comprender lo que apoyamos, nos falta motivación para seguir ayudando.
En el caso de Corriendo por la Vida, es algo mucho más difícil, que necesita de voluntades comprometidas, los que logran algo de esta manera, están convencidos de que el cáncer es un problema de salud pública ya que es de las primeras causas de muerte en México y a nivel mundial, que tal vez ha tocado a su familia y/o amigos y que sigue en aumento.
Hoy vuelvo con las mismas preguntas: Si tú o algún ser querido tuvieran cáncer, qué estarías dispuesto a hacer? Tienes  los recursos suficientes para afrontar cualquier reto de salud? Crees que el Gobierno tiene un sistema adecuado para tratar la inmensa demanda de los hospitales públicos?

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