lunes, 27 de diciembre de 2010

Maratón de Monterrey 2010 (Parte 2)

Maratón de Monterrey 2010 (Parte 2)

Ahora sí, los 42195 metros de amor, pasión, alegría, dolor, o lo que es igual: VIDA y por supuesto, portando en mi playera el logo de Con Ganas de Vivir.

Como siempre llegando 20 minutos antes, sin zapatos y lista para comenzar a calentar. En cuanto sentí el piso de entrada al Parque Fundidora me dió miedo, como miles de piedritas, sólo atiné a pedirle a Dios que eso fuera lo más feo de la ruta.

El día anterior al pasar en automóvil por diferentes puntos de la ruta del maratón no noté la irregularidad del piso ya que la velocidad del auto hacía que se viera muy parejito por todos lados. No imaginaba la realidad a mis pies.

Me gusta salir al final, el ambiente es muy diferente que si me coloco en un bloque. Por lo general, en los bloques para determinado tiempo se encuentran quienes han corrido varios maratones y/o quienes tienen certeza de que su entrenamiento les permitirá cumplir con esos tiempos, hay un apoyo de equipos y amigos que buscan el mismo tiempo.

Hasta atrás es un ambiente algo distinto. Hay muchos que correrán su primer maratón pero que no pertenecen a algún equipo, también se siente más inseguridad de algunos para cumplir la meta, ya sea por alguna lesión o por poco entrenamiento, y están los que como yo, se motivan al ir rebasando. También es cierto que atrás hay más respeto de los corredores de unos a otros, ahí no me da miedo un pisotón. Además, puedo platicar y contestar preguntas de porqué corro descalza y cómo ayuda Con Ganas de Vivir a personas de escasos recursos que tienen cáncer a combatir su enfermedad.

Lo que es común en cualquier lado son los ánimos y ganas para atravesar ese arco de salida y dar todo lo que se tiene por llegar a la ansiada meta.

Inicia el maratón, me encomiendo a Dios, respiro y vámonos sintiendo esa energía, nervios, ánimos!

Los primeros 5km era casi imposible rebasar, muy cerrados los carrilles que dejaban a los corredores, el piso no se sentía tan mal pero como no lo conozco prefería guardar distancias y ver dónde pisaba el de enfrente, no es lo mismo con tenis que sin ellos.

En esta ocasión no llevaba nada de geles, gomitas o cosa por el estilo, parte por olvido y parte porque estaba segura que entre todas las personas que van a animar a los corredores se ofrecerían naranjas, plátanos, dulces, chocolates, etc. Casi nunca agarro nada de eso, ahora lo disfrutaría.

Ya por el kilómetro 7 encontré a Sofía Fedayina, no tenía el gusto de conocer a esta runnerperiodista y gran placer encontrarla corriendo un nuevo maratón, como me encanta platicar, encontré la excusa perfecta para apartar mi mente un momento de la carrera, pequeños minutos y a seguir adelante.

Cerca del kilómetro 10 encontré a Araiz y a Emilio con el pacer de 4 horas 15 minutos, un gran gusto conocer a Emilio Barragán, amante de los retos, ya probó correr descalzo algunos kilómetros y lo disfruta como yo.

El piso tenía breves kilómetros de comodidad y muchos más de desgaste, pero no imaginaba que habría zonas donde no encontraría sino piedritas como de grava por todos lados. Andando en tenis no significan mayor problema pero descalza fue un reto.

Pasaban las dos horas y llegaba al medio maratón, sólo atiné a respirar y a recordar la cara de mi madre cuando sentía que un problema la rebasaba, quedaba seria y decía "dalo todo" para después sonreír. Cuál fué mi sorpresa cuando veo que repartían sobres de geles energéticos! Contra mis pronósticos no habían muchos abastecimientos donde regalaran dulces o fruta, lo que me favoreció enormemente. Ánimos renovados.

Durante toda la carrera encontré a varios corredores de un equipo que no conocía más que por las redes sociales, Total Running, como son chilangos como yo, me sentía cobijada con su presencia, en especial de Oscar, con quien coincidí en muchos kilómetros.

Kilómetro tortuoso 30: Entre que el pavimento no era de lo mejor y la entrada a una zona de adoquín sin barrer, comencé a sufrir, mi cuerpo se ponía rígido a cada paso, olvidé que es mejor tratar de relajarse y sólo dejarse llevar. Pasaron Emilio y Araiz. No recuerdo mucho, sólo que comencé a llorar cuando las ampollas reventaron, me ofrecieron un Yakult y un dulce.

Hasta que un corredor se me acercó ofreciéndome burlonamente sus tenis, apreté con fuerza el sobre de agua que traía en la mano, lo negué con cortesía y respondió contento: "Eso esperaba". Hice todo lo que pude para recuperar un ritmo en la respiración, sentir mis piernas al compás del corazón y coordinar con los pulmones. Después de todo, el dolor que yo pudiera sentir durante poco más de 4 horas no era comparable con el de muchos enfermos de cáncer.

Me alcanzaron los que corrían con un tiempo de 4 horas 15 minutos, palabras de ánimo.

Últimos kilómetros en Parque Fundidora, casi lo había logrado y mi mente se logró dominar por el dolor una vez más, al ver que dentro de Fundidora se encontraba material de construcción esparcido por el suelo y no había modo de no pisarlo volví a llorar, breves minutos. El orgullo y la voluntad eran más fuertes, mi hijo me estaba esperando de la mano de mi hermano Alberto.

Otro maratón al que llego a la meta de la mano de mi hijo, el más doloroso físicamente, el de mayor reto mental. Un abrazo de Rubén Romero, las porras de Araiz, el sufrimiento era alegría, felicidad pura.

Segundo maratón descalza: Completado. Una experiencia maravillosa, mi corazón está muy agradecido con Dios, con la vida, con mi familia, con mis amigos y con tantas demostraciones de cariño.

Monterrey sintió mis pies descalzos y Con Ganas de Vivir, yo me llevo en el alma su afecto y la esperanza de mover más corazones a vivir la vida ...dándose a cada momento, ayudando y amando.

viernes, 24 de diciembre de 2010

MARATÓN DE MONTERREY 2010 (Parte 1)

Segundo Maratón descalza, por el puro gusto y claro con la camiseta bien puesta de Con Ganas de Vivir.

El pasado domingo 12 de diciembre corrí mi segundo maratón descalza y el cuarto de manera oficial. Sin duda esta ha sido mi carrera más dolorosa físicamente y agotadora mentalmente. Sin embargo, por tratar de hacer que más personas vuelvan su mirada y su corazón a labores como la que realiza Con Ganas de Vivir, lo haré cada que pueda.

Correr descalza no es tortura, siempre y cuando el terreno sea lo más liso o suave posible. Al contrario, ha resultado favorable para que mis rodillas no sufran al correr distancias largas. Cuesta trabajo acostumbrarse y aún no lo logro del todo en especial cuando paso los 25km., pues es cuando aparecen las ampollas. Sin embargo, estoy segura que con constancia, algún día correré un maratón sin lastimarme tanto.

El Maratón de Monterrey en 2009 me encantó por ese gran ambiente de todas las personas que salen de su casa a animar a los corredores, además de la excelente organización y eventos alrededor del mismo como el Trofeo Filípides.

Este 2010, no planeaba ir por diversas razones, entre ellas la económica. Fue gracias a Rubén Romero, quien es un gran promotor del atletismo en México y una de las almas que dan vida al Maratón de Monterrey que me animé a asistir, para agradecer personalmente su gran apoyo a Corriendo por la Vida en todos los medios donde él publica, como el periódico Reforma y Club de Corredores.

Además, varios amigos iban a estar presentes como Ricardo Hernández y Emilio Barragán, Carlos de León, Araiz, Luis Martínez, Ricardo Torres, Aurora, y muchos más que viven en Monterrey. 

Llegar después de un viaje de doce horas en camión y con mi Angel fue agotador pero no podía perderme el asistir a la convivencia del Club de Clubes - Gusanito Runners. Tanto que leía por el Facebook de ellos y veía sus fotografías, tenía que comprobar la camaradería y compañerismo entre miembros de diversos clubes de Nuevo León en uno solo, sin envidias, críticas o exclusión de ningún tipo. Conocí a personas que admiro como Lilia Figueroa y Edilberto González, y nuevos amigos.

Araiz Arriola es muy querida por la mayoría de los corredores, y este Club no podía ser la excepción; después del entrenamiento hicieron entrega de una preciosa playera con su nombre. 
Yo no esperaba ningún regalo, pero qué creen? Edilberto González me regaló un precioso llavero de Gusanito Runners! Me siento orgullosa y agradecida de sentirme tan querida!


Gracias Rubén por llevarme a este entrenamiento - convivencia, lo disfruté enormemente. 


Por la tarde, después de un sueñito reparador, fui por mi paquete de corredor y a la entrega del Trofeo Filípides, el mejor corredor con valor y los reconocimientos a Hemeródromos.

El Trofeo Filípides se lo otorgaron a Germán Silva, por su promoción del deporte de correr largas distancias. 

El premio de mejor Corredor con Valor fue para Héctor Puente al recaudar más de 100 mil pesos para la asociación ARENA que atiende necesidades de niños autistas. 

El reconocimiento a quienes llevan recorridos 100 o más maratones oficiales en su vida (Hemeródromos) fue de lo más emotivo, la única mujer en la lista ya lleva en su haber 118 maratones y hubo quien lleva 200!


Pero esto no era todo, al final Araiz me invitó a la cena de algunos amigos que yo no conocía, algunos ni siquiera de manera virtual, disfruté enormemente convivir con los corredores de Total Running y conocer a Rosy Baeza, una "diva" en el Facebook.

Después de esta carga de energía me sentía lista para recorrer calles desconocidas por mis pies descalzos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Besos de olvido con chispas de nostalgia en un té de no me acuerdo
Un post X

¿Fue poco tiempo o mucho para comenzar a quererte, nada más porque sí? ¿Se necesitan razones para querer? No lo creo. Sin embargo, para no quererte había tantas razones, comenzando porque tú no me querías, sólo te significaba un cuerpo, si acaso una amiga, de esas ocasionales, nada complicado.

Ayer supe de ti, de nuevo y como siempre distante pero queriéndote sentir tan cercano. Lo primero que vino a mi mente fue un abrazo tuyo, pero inmediatamente después algunas de tus palabras tontas, hirientes, cuando te daba por tratarme como cosa, entre bromas. Y fue entonces que se apoderó de mi una gran tristeza, extrañando los pequeños chispazos de cariño.

Le echo la culpa a la maldita gripa que no me quiere soltar, pero fueron inevitables dos lágrimas, entonces limpié mi cara y fui a apapacharme con un té verde, (ahora favorito sobre el café) recordé tus besos y sentí que no sentía. Es mágico el té!

Ya eran besos de olvido, en ese momento ya no los añoraba, los estaba recordando exáctamente como eran, apasionados, fuertes, ricos, pero tan vacíos. (otro sorbo de té para seguir recordando)
Recordé tus caricias que sólo buscaban carne y nada de amor o cariño; me gustan tus manos, pero ya no las busco todo el tiempo en mi memoria, la distancia y el tiempo se tradujeron en nostalgia de lo que no existió, sólo en mi imaginación.

Gracias por lo bueno, de lo no tanto, poco a poco se irá borrando.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

DAR

DAR

Como siempre sólo experiencias y puntos de vista personales...

Me gusta el optimismo que se fortalece en mi interior cuando me comprometo con una causa que aunque externa, ha sido planeada y funciona con mis valores y lo que quiero de mi vida. Siento que crezco como ser humano y eso me ayuda a superar los contratiempos del día a día.

Siempre que me comprometo con algo, trato de que sea acorde a lo que me gusta y a los objetivos de mi vida en el momento, buscando que me deje algo positivo, que me fortalezca en alguna debilidad.

A raíz de ver lo difícil que ha sido Corriendo por la Vida, programa de la asociación de la cual soy voluntaria, Con Ganas de Vivir A.C., que busca captar fondos a través de que los corredores inscritos en el mismo promuevan y vendan sus kilómetros recorridos, con la finalidad de apoyar a personas enfermas de cáncer, he reafirmado el significado de la palabra: DAR.

Para dar necesito tener algo, y ese algo es yo misma, por eso pido a Dios una mente despejada, que me permita pensar con claridad para trazar objetivos y metas; la fuerza necesaria para no flaquear, y la voluntad que sea inquebrantable para que esos pequeños obstáculos diarios desde levantarme temprano a entrenar, ir a trabajar con entusiasmo, los problemas económicos y aquéllos que pudiesen surgir en el camino los mire y afronte sin miedo, con espíritu invencible, alimentado de amor y voluntad. Y con esto espero encontrar que no hay nada imposible, por lo que sólo queda dar.

Se trata de amar, y esto no conlleva un calificativo de bondad, sólo ser, una manifestación de energía y fuerza que busca la esencia afuera, sabiendo que viene dentro.

No trato de cambiar a alguien, pues todos somos iguales, tal vez mi intento va en cuanto a que más personas nos demos cuenta de que como seres humanos necesitamos sensibilizarnos a sentirnos como tales, seres humanos: diferentes en características pero iguales en esencia, no seres fragmentados, más bien personas que formamos parte de un universo.

Deseo que más personas sientan la felicidad que da ser útil sin pedir un reconocimiento o reciprocidad a cambio, si acaso un GRACIAS desde lo más profundo del alma.

No se necesita gran cosa para esto, únicamente voluntad, ver las limitaciones de otro como propias, y no tener miedo a ser felices.






viernes, 3 de diciembre de 2010

EXTRAÑO EXTRAÑAMIENTO

EXTRAÑO EXTRAÑAMIENTO
¿Porqué hay días que siento tanta soledad? ¿Porqué busco lo que pareciera la nada?
Una relación sin buscarla. Qué cosa más rara...
Es definitivo que ya escarmenté y no me gustan nada ese tipo de relaciones de coqueteo, una salida de interés y a la cama, acabo sintiéndome mal, es un uso mutuo como si fuéramos cosas o animales en celo.
Por otro lado está el noviazgo, pero qué difícil es esto en mi vida, o así lo hago aparecer.
Que si vive lejos, que si trabaja a deshoras, que si estamos agotados, mil excusas.

La realidad.
Estoy sola, y esto lo disfruto muchísimo la mayoría del tiempo, pero viene el pero. Cuando mi energía baja, cuando siento la necesidad de que me mimen y apapachen quisiera estar cerca de ese alguien a quien le interesa lo que me pasa, hasta las cosas más triviales; y por supuesto, preocuparme y ocuparme de sus sentimientos, alegrías y problemas.

No hablo de vivir enamorada, yo vivo enamorada de la vida, y de vez en cuando de aquél que me hace sentir maripositas, que afortunada o desafortunadamente son pocos y contados con los dedos de las manos.

Hablo de compartir y de sentir, extraño esas caricias tiernas impartidas con amor y la sapiencia que da el conocimiento del otro, extraño los abrazos cálidos y en silencio pero que gritan todo lo que no se dice.

Tal vez lo único que extraño es el amor, qué paradoja, me la vivo amando y no alcanzo a comprenderlo. Sigo en el intento...