martes, 19 de octubre de 2010

Una divagación más del amor y el enamoramiento.




Este es un post escrito para el blog FotoMirada

Una divagación más del amor y el enamoramiento.
Se puede vivir enamorado? Es necesario pasar del enamoramiento al amor "maduro" para vivir plenamente? El ser humano ama por naturaleza, o sólo tiene la necesidad de sentirse amado? Se puede separar la sexualidad del amor?
Infinidad de cosas se han escrito por eruditos y no tanto sobre el tema del amor. Esta es sólo una divagación más pues mis preguntas son mayores a mis respuestas. Y con cada experiencia nueva, descubro algo diferente y mi ignorancia va creciendo.
Le pregunté a mi hijo ¿qué es el amor?, él me contestó: "Mamá, el amor es darte un beso en la mejilla, dormirme temprano y hacerte caso para verte feliz." El sentir de los niños es lo más sencillo, sin complicaciones, honesto, transparente.
Tantos poetas que retratan su alma, que al final es lo que queremos decir la mayor parte de todos nosotros en algún momento. Se agradece su existencia en los momentos en que lloramos o gozamos por algún "amor".
No hablaré de cosas que no me corresponden como de teorías psicológicas, filosofía, moral o ética. Sólo plasmo lo que siento y pienso acerca del amor, el enamoramiento, su relación con la vida y la sexualidad, desde el enfoque de una mujer cualquiera.
Algunas veces topamos en la calle con personas que desde nuestra perspectiva creada por el entorno en que nos educamos, nos parece guapo, bonita, y nos despierta ese gusanito de querer conocerlo o cuando menos volver a verlo pasar. Incluso habrá ocasiones en que hagamos a esa persona un objeto de deseo y creemos fantasías en nuestra mente y que tal vez se hagan realidad, de mantener alguna relación sexual con él o ella sin tener alguna cercanía afectiva.
Ahora bien, desde mi punto de vista, cuando conozco a alguien físicamente "guapo o bonita" de acuerdo a los estándares de la sociedad en general, invariablemente prejuzgo a la persona como "falto de neuronas", sin embargo, esto es los primeros segundos, y otorgo el beneficio de la duda, ya que recuerdo que prejuzgando me pierdo de conocer realmente a la gente.
Nunca me he considerado bonita, sino más bien interesantona, agradable, y dirán algunos que por eso tengo envidia de la “gente bonita”. Tal vez tengan razón, envidio esa belleza física, sin embargo, nunca me he sentido atraída por algún hombre a partir de su atractivo físico, ni mucho menos por su posición económica. Con esto no quiero decir que busque los opuestos, claro que no, creo que ni siquiera busco. Me gusta encontrar una buena combinación, carácter afable, físico no desagradable y una plática afín a mis gustos. Esto sería el punto de partida para encender el interés, la admiración y el placer.
No lo puedo determinar con certeza, pero creo que a partir de encontrar puntos de similitud,  se puede crear una imagen, tal vez falsa, de una persona, y comienza el enamoramiento o una amistad. 
En cuanto a la pregunta de si se puede vivir enamorado, no consigo descifrar una respuesta que no suene ambigua: Yo vivo enamorada, pero no sólo en el sentido de pareja, pues es el que menos siento. Vivo enamorada de sentirme viva, de poder ver a mi hijo todos los días, de gozar de muchas amistades, de la vida misma. Esto es origen y destino de lo que llamo ser feliz, creo en la felicidad a partir de amar lo que se tiene.
No con lo antes dicho busco evadir el tema de amor o enamoramiento de pareja, pero es este tipo de sentimiento el que me cuesta bastante trabajo delimitar. Hasta dónde se vive enamorado de alguien? 
A mi me encanta sentir las mariposas en el estómago cuando llega esa llamada, cuando siento las caricias, la voz y el calor de esa persona que admiro y comienzo a conocer; que me gusta por lo que hay atrás de su mirada. Me encanta sentir todos esos cambios en el cuerpo que sólo suceden cuando te enamoras, antes de la excitación, los nervios, sudoración, palpitaciones, la piel chinita. 
Esto lleva en la mayoría de los casos al deseo físico, lo que no quiere decir que ande en la cama con cualquiera que admire o me provoque mariposas en el estómago, ese sería el paso siguiente que queda en confusión de deseo, enamoramiento, cariño.
Se podría interpretar que como mujer y mamá soltera buscaría un hombre de buena posición económica, y que pueda compartir gustos y responsabilidades, o que simplemente me mantenga. Que sería capaz de fingir sexo para obtener amor o cuando menos estabilidad. Nada más alejado de mi realidad.
A mis 34 años, no conozco el hecho de compartir una rutina, una cotidianeidad, y confieso hay ocasiones que me siento una amorosa del poema de Jaime Sabines, ignorante del amor y me convierto en consumidora de chocolates buscando esa sensación de bienestar, una especie de droga.
Otras veces, la mayor parte, siento que puedo amar toda la vida, sin egoísmos, sin posesión de la otra persona, sin necesidad constante de verlo y estar con él físicamente.
En definitiva, no encuentro un término intermedio, soy creyente del amor, pero no encuentro la fórmula. Sólo llego a estacionarme en el sentirme enamorada, y quisiera sentirme así toda la vida. Añorar el momento de escucharlo, de verlo, y al mismo tiempo no verlo.
Creo en las necesidades sexuales, tanto de hombres como de mujeres, en la mía propia, y es verdad que se puede saciar esta necesidad sin amar al compañero de cama, pero al final no significa nada, y sólo un espacio corporal fue ocupado por un momento, en todo caso, con algún amigo, que pudiera ser de toda la vida, pero al fin y al cabo sin ningún sentimiento que abarque un compromiso a largo plazo.
Se puede vivir sin pareja? Claro que sí, y es muy cómodo vivir así, altamente disfrutable ya que no se tienen compromisos con alguien más. Pero si hay momentos en que quisiera abrazarme al amado, acurrucarme en sus brazos y hacer el amor como una loca o dormir plácidamente, y repetirlo día a día, tolerando las diferencias que pudieran surgir, e incluso disfrutarlas.
La pareja no es la felicidad, contribuye cuando es cómodo estar con él, pero no es una solución, es un complemento, no es un relleno para evitar la soledad.
Estoy segura que el amor, en cualquiera de sus manifestaciones nace de mi, no lo encontraré en nadie, yo amo porque así lo quiero y lo siento, no espero que me amen para amar. 
Me gusta y lo disfruto enormemente, cuando mi amor resuena en alguien más y es correspondido. En algún momento encontraré o me encontrará en el espacio y en el tiempo indicados. Espero estar preparada para darme cuenta, tal vez ya está conmigo.
Luz Elena.

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo, la pareja no es un relleno y esta forma de amor está sujeta a taaantas cosas que yo prefiero pensar que simplemente se trata de personas con las que coincides, que están en sintonía contigo, te enamoras y vives enamorado... La idea de un amor "maduro" me parece utópica, no por amargada, sino por la forma en que vivimos, nos relacionamos y el mundo que nos rodea.

    Pero hay otros amores, el de un niño, el de amigos, el amor a una causa... a una mascota... esos que son menos complicados y me caen mejor jajaja.

    Me gusta como escribes Luz!
    :)

    Y... mi visión del amor, alguna vez:

    http://karelinf.blogspot.com/2009/07/pseudo-love-is-in-air.html

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  2. Muchas Gracias K.!!!
    Me gusta tu Blah, blah, blah... y comparto algunas cosas de lo que ahí expones. Aunque yo sí creo que existe el amor "maduro" pero en pocas parejas, precisamente por la forma en que vivimos.
    Ojalá y como dices tú, pueda estar en "sintonía" con alguien por largo rato.
    Un abrazo.
    Luz

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