Desde que murió mi mamá el pasado 21 de julio quise sacar mis demonios, como yo le digo a desahogarme escribiendo, no pude, fueron dos líneas y la primera decía Dolor y pérdida.
Contrario a esto y entre muchos llantos a baba y moco, meditando sobre la falta de información y frialdad para los pacientes y sus familiares en el Instituto Mexicano del Seguro Social, decidí que tanta frustración y coraje podía canalizarlos de manera positiva corriendo, pero no como cuando quieres desquitarte de un mal día y sales a correr regresando con la satisfacción que da el ejercicio.
Ya planeaba correr el Maratón Internacional de la Ciudad de México descalza, incluso gané la inscripción en una trivia de www.runmx.com, entonces, porqué no darle un sentido a la manera de correr, al fin y al cabo, mucha gente se me queda viendo y hace comentarios cuando me ve sin zapatos en las carreras.
Recordé a un amigo que no tengo la fortuna de conocer en realidad, sino a través de las redes sociales; José Santamaría, él forma parte de la Asociación Mexicana de Leucemia y Gist (AMELEG) y también había pasado por una pérdida de un ser querido no hace mucho.
Le mandé un mensaje exponiéndole que correría el Maratón descalza y que si esto le serviría de algo a su Asociación, era materia dispuesta para atraer la atención. A José le gustó la idea, sin embargo en ese momento le pareció que la asociación Con Ganas de Vivir tenía en el momento un caso en el que podría ser muy útil esta carrera.
Fue entonces que conocí a Alfonso Aguilar y Con Ganas de Vivir. Un lugar donde se otorga apoyo a los enfermos de cáncer y a sus familiares de manera integral, valorando su capacidad económica; promueven la prevención, detección oportuna y tratamiento adecuado. Con reglas claras basadas en el dar.
Ahí conocí el caso de Daniela Velázquez Tello, quien desde los 11 años padeció leucemia, visitando distintos médicos y sufriendo de negligencias por parte de "médicos", así como una mala atención generalizada en el Seguro Social, que llevaron a su familia a realizar gastos fuera de lo común.
Daniela pudo superar la leucemia un par de ocasiones, sin embargo, nunca la abandonó del todo y a los 21 años, comenzando un tratamiento nuevo y bastante costoso, Dany falleció. Esto sucedió el 22 de agosto, a menos de un mes del maratón que yo iba a correr descalza buscando fondos para pagar su tratamiento. Sin embargo, lo correré en su memoria, y personalmente de la mano de mi mamá.
En este trayecto, Alfonso Aguilar de Con Ganas de Vivir, sacó del archivo un proyecto llamado Corriendo por la Vida, que consiste en que los corredores que se inscriban al mismo puedan "vender" los kilómetros que recorran en una carrera determinada, en este caso el Maratón Internacional de la Ciudad de México y su Medio Maratón. La causa sería el tratamiento quirúrgico completo de pacientes con tumores cerebrales.
Al momento de compartir en Twitter que correría el Maratón descalza, primero para contribuir al tratamiento de Daniela y posteriormente en su memoria, un corredor conocido como @FactorLAMB se comunicó conmigo para apoyarme y ponerse a la orden para participar más, tanto él como el grupo del que forma parte, conocido como Twitterruners, por lo que le pedí se comunicara con Alfonso.
Así arrancó Corriendo por la Vida a menos de un mes del Maratón.
Empezamos siendo poco más de 20 corredores y a 4 días del evento ya sumamos más de 50 promoviendo esta causa y vendiendo kilómetros que en conjunto podrían salvar 4 vidas.
En el camino, que ha sido corto, hemos encontrado mucho apoyo tanto de corredores como de los que no lo son; y de igual manera, nos topamos con la indiferencia de otros. A veces, de quien menos lo esperamos recibimos solidaridad, y sorpresa que, de quien teníamos más esperanzas, porque son corredores aguerridos e incluso alguno ha padecido cáncer, simplemente no logramos despertar su empatía a la causa.
Por supuesto, las porras son mayoría y la fuerza para llegar a la meta es muy grande. Estamos haciendo ruido y a esta causa se ha unido el restaurante Texas Ribs, Bernardo Mendoza del periódico El Universal, Rubén Romero, quien está al mando de la organización del Maratón de Monterrey y escribe para el periódico Reforma; y, en esta causa por la vida y contra el cáncer, Alejandro Revuelta, motivación pura.
Todavía nos faltan muchos kilómetros por vender, el reto es grande, pero no imposible.
Si nos quieres apoyar realiza tu donativo en la cuenta de Con Ganas de Vivir de HSBC 4022536064 con clabe 021180040225360646. Después inscribe tus kilómetros mandando tu comprobante al correo o al fax 9116 9728 recuerda indicar a qué corredor estás apoyando.
Si tú o algún ser querido tuvieran cáncer, qué estarías dispuesto a hacer? Tienes los recursos suficientes para afrontar cualquier reto de salud? Crees que el Gobierno tiene un sistema adecuado para tratar la inmensa demanda de los hospitales públicos?
Nosotros Corremos por la Vida, y tú?

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